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jueves, 23 de enero de 2014

Luto y depresión. Cómo sentirse mejor cuando se pierde a un ser querido.

Luto y depresión. Cómo sentirse mejor cuando se pierde a un ser querido. 

En mi vida he tenido que pasar por la pérdida de muchos seres queridos, mi madre, mis dos abuelos, mi abuela paterna y varios amigos. 

La muerte nunca es fácil de asimilar.



Cuando se trata de alguien mayor o de alguien quien padece una larga agonía se supone que es más fácil, al menos eso dicen, pero la verdad es que esa resignación ante la muerte es una "preparación psicológica" a la que nosotros los occidentales no estamos acostumbrados. Y cuando llega golpea muy duro!

Los latinos estamos 100% apegados a nuestros afectos, pocos creemos en la reencarnación y en la vida después de la vida, para la mayoría de los católicos la panacea es que el que muera vaya al cielo y allá descanse en paz. 

Irónicamente cuando uno se encuentra en problemas generalmente escucha decir a otros, cosas como: "... tu madre está ahora desde el cielo cuidándote", como si fueran ángeles con una ardua tarea, o sea que en realidad no queremos que descansen.

Mi abuelito postizo murió ayer, me adoptó como su nieta desde que me conoció y me brindo su apoyo incondicional desde entonces. Era un señor con 86 años, un viejito muy lindo, abuelo de mi esposo, bisabuelo de mis hijos a quien apodábamos Tatín, un hombre lleno de vida, muy alto, alegre, gracioso, tremendo, lleno de vida... y a pesar de que ésta se le estaba escapando de las manos él se aseguró de disfrutarla hasta el último día, y murió en paz durmiendo, como quisiera irme yo cuando me toque.

Mi corazón sufre terriblemente y no dejo de pensar en que mañana en su funeral sufriré aún más viendo a quienes amo llorar su partida, mi corazón se arrugará como una pasa y me dolerá literalmente el pecho en el terrible momento del último adiós, cuando el féretro entre en la fosa, reviviré cada sepelio y perdida dolorosa que he experimentado en mi vida, seguramente me sentiré molesta por lo injusto de la vida etc. 

Pensaré una y otra vez en su pérdida, en lo que no le dije, en lo que no hice (invitarlo a cenar con su novia) desearé cambiar los hechos, pensaré y pensaré hasta que mi mente se canse y acostumbre a su ausencia, como se ha acostumbrado a la de todos los demás.

Mi verdadero problema es que me cuesta llorar, el dolor me carcome por dentro y solo logro llorar unos 30 segundos el resto de las lágrimas me las trago, y vuelvo a ponerme en modo alerta, " Hay que apoyar a los demás en este momento, mi esposo, suegra, tía, cuñada y en especial mi hijita de 9 años todos me necesitan fuerte ahorita". 

No obstante mi organismo lo comienza a somatizar, primero con una irremediable y silenciosa colitis nerviosa, seguida de una contractura muscular generalizada, para luego experimentar lo que llamo estrés post traumático y depresión retardada. 

Cuando todos se levantan y superan la crisis, es cuando yo caigo en un profundo cansancio y solo me provoca dormir para no sentir, ni pensar nada más. Quedo agotada, exhausta física y emocionalmente con ganas de quitarme la cabeza y meterla en el congelador.

Conociendo que esa ha sido mi respuesta en el pasado, ésta vez estoy tomando medidas paliativas. Quizás estas medidas también puedan ayudarte en estos momentos difíciles:

1.- Voy a vivir mi luto: Lloraré cuanto me sea posible dejaré fluir mis emociones y sacaré ese dolor de mi organismo, merezco y deseo desahogarme. Quiero estar sana y fuerte cuando pase la tormenta.

2.- Lo recordaré con alegría: Quiero hacerle un álbum homenaje y publicar en Facebook todas las fotos hermosas que tengo con él, quiero recordarlo así como fue alegre y generoso en vida.

3.- Descansaré y cuidaré mi salud: Tengo derecho a sentirme cansada y si mi cuerpo desea dormir lo haré. Comeré lo que se me antoje porque la comida es una forma de subirme las endorfinas (en especial chocolate), pero procuraré mantener el equilibro, y compensar con comida sana por cada chatarra que ingiera.

4.- Brindaré por él: Tenemos planeados mi esposo y yo unos tragos en su honor. Como hice cuando perdí a mis otros abuelos y a mis amigos. Esta es la forma en que me gustaría que me despidiera cuando yo parta. Quiero que la gente narre mis historias y se ría recordando alguna tontera mía.

5.- Me distraeré: Ayer llevé a mi esposo y a los niños a comer helados, hoy estoy viendo películas de Crepúsculo con la niña y escribiendo mi blog. Desahogándome a mi manera. Dale a tu mente espacios recreativos, no eres mala persona si no lloras a tu ser querido 24 / 7 por los próximos 6 meses. 


La vida de todos continúa esa es la norma, la tuya también debe continuar.

6.- Despídete: Dile adiós, dile desde tu corazón todo lo que te faltó. Aunque el primer año esperes topartelo en cada actividad familiar o esperes recibir su llamada, recuerda que se ha ido pero que de alguna forma seguirá vivo dentro de ti si le recuerdas con amor. Mi hijita le escribió una carta a su abuelito de despedida y espera colocarla entre sus flores, esa es otra buena idea.

7.- Ora: No importa la religión que tengas, o tu cultura, la espiritualidad te ayudará a sobrellevar su perdida. A los católicos nos reconfortan las velas y novenarios nos permite la posibilidad de procurarles un espacio mejor a donde van a viajar, a descansar en paz.

8.- Déjate apoyar: Yo creo que soy mejor dando, que recibiendo, pero dejaré que me den abrazos y palabras de condolencias sinceras, dejaré que me reconforten.

Por supuesto si tienes alguna medicación para la depresión, por favor bajo ningún concepto olvides tomar tus pastillas y consulta lo antes posible a tu médico por si es necesario reevaluar tu dósis.

Hasta ahora me están dando resultado mis técnicas contra la depresión por luto, espero que te sirvan a ti también y las puedas aplicar cuando la muerte pase por tu vida, si de algo podemos estar seguros es que tarde o temprano todos nos tendremos que enfrentar a ella.


Esta entrada está dedicada a los seres queridos de mi familia quienes sobrevivimos la perdida de nuestro abuelito y a mi mejor amigo quien también perdió a su padre le día de ayer.

Mucha fortaleza.
Los quiere.
Madeleine. 


  



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