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sábado, 29 de marzo de 2014

Cuando las circunstancias externas te deprimen.

Me he sentido deprimida y estresada por infinidad de cosas en mi vida pero nunca había experimentado algo como esto.

Soy venezolano española vivo en el extranjero hace 13 años, me fuí 2 años después de que Chavez llegara al poder.

Amo mi tierra como si fuera parte de mi ser, mi identidad y raíces son venezolanas y no sólo eso, el 60% de mi familia y amigos está allá.

Progresivamente fuí notando como mi pueblo y mi país empezó caer en pedazos de manera vertiginosa empeorando la situación en el último año desde que Maduro y sus secuaces tomaron el control.

En éste último mes y medio mi país ha estado inmerso en protestas, injusticias, sangre y dolor.

 Al principio reenviaba constantemente información por las redes sociales y me convertí en una especie de activista a la distancia, al punto que me bloquearon mi cuenta de Twitter por andar de subversiva virtual, esto me absorbió tanto que paralice mis blogs, mi trabajo freelance y me dediqué a ayudar, pensé que colaborar me serviría para regular mi estrés y mi impotencia.

Pero tantos videos que he visto sobre torturas, asesinatos, violaciones de derechos humanos, atropellos, vejaciones, insultos, empezaron a enfermarme... todas esas miles de imágenes atormentadome, fotos llenas de horror, sonidos de desesperación, gritos y llantos que no logro aún sacar de mi mente.

Y en contraste dos escenarios espantosos por un lado el del chavista - madurista que celebra todo ésto apesar de la miseria que se les avecina con la mega devaluación recién anunciada. Y por el lado el "pseudo opositor" el que está cómodo en su casa mientras otros mueren defendiendo su libertad.

Cuando entendí que entre chavista, maduristas y conformistas son mayoría llegué a la cúspide de mi depresión. Por lo que tuve tomar medidas al respecto.

Yo me puedo dar el lujo, porque no estoy allá así que para mi es mucho mas "fácil" desentenderme del asunto. En teoría.

No obstante ha sido un proceso terrible desconectarme de la realidad venezolana y recibir la menor cantidad de noticias posibles porque cada una me afecta demasiado, y aunque ya no veo noticias 24/7 no he dejado de pensar en ellos.

Pero algo debía hacer por ni salud mental. Ya presentaba síntomas serios como tristeza constante, llanto, deseo de aislamiento, ira, hipersensibilidad, irritabilidad, insomnio crónico, desorden alimenticios (como mal y a deshora), falta de concentración, fatiga, vista borrosa, temblores. Todos estos síntomas comunes en una situaciones de estrés prolongado o cualquier otro evento doloroso y sorpresivo que no puedas controlar.

Desde que empezó el año hemos tenido en la familia (de mi esposo) dos defunciones, dos familiares con cáncer uno terminal otro recién descubierto.

Mi esposo sufrió un desprendimiento de retina. Mi bebé estuvo enfermito.

Y durante semanas me la he pasado angustiada cada vez que me entero de situaciones violentas cerca de la vivienda de un familiar o amigo.

Sin mencionar a los vecinos y conocidos que han caído presos, los amigos desesperados por salir del país y el suicidio de un amigo. TODO ESTO EN 3 MESES. Lógicamente estoy exhausta!

Aún tomando medicamentos tuve que ir al médico y me dan como única opción desconectarme lo más que pueda, reposar, distraerme, comer bien, tomar sedantes para dormir. Pero no es tan fácil.

Aún así mi parte resiliente me obliga (involuntariamente quizás) a hacer esto, TENGO QUE ESTAR BIEN! Enferma no ayudo a nadie al contrario empeoro el problema. Así que ni modo si estás en la misma situación te corresponde reaccionar.

Tengo 4 días desconectada me siento un poco mejor pero ayer y hoy me enviaron información y tuve una recaída.

Suena duro lo que voy a decir pero porque debería yo echarme a morir por los que están allá perdiendo su libertad mientras los veo cruzados de brazos?

Como publiqué en mi Facebook cuando estén dispuestos a luchar por su libertad me avisan.

Esto puede que termine con la instauración definitiva del Castro comunismo o en un golpe de estado, lo que puede ocurrir en días o en años pero no puedo seguir sufriendo por las decisiones de otros, debo seguir viviendo, no sé cuánto tardaré en salir de éste cuadro depresivo pero lo haré.

 y tú también lo harás aunque vivas allá debes quitarte los grilletes de la depresión y decirdir si luchas o te acostumbras pero cualquiera sea tu elección echarse a morir NUNCA es la mejor opción.


Ayúdame a recuperar ni cuenta en Twitter etiquetame @deleinmat

Saludos
Deleinma Trosca Rosmo.




jueves, 13 de marzo de 2014

La Venezuela que el mundo olvidó.

Quiero que se pongan la mano en el corazón y recuerden cuánto ha hecho 
Venezuela por los demás.

Yo soy hija de una madre venezolana de pura cepa, mi abuela es de Valencia y mi abuelo de San Antonio del Táchira llevo sangre gocha por un lado y sangre española por el otro, mi padre nació en las Islas Canarias, España. Mi abuelo y su hermano se lanzaron de un barco en alta mar en 1950 y nadaron hasta la costa… y el resto es historia.

Mi familia no era la única mixta, en la Venezuela en la que yo me crié, siempre  tenías que relacionarte con un inmigrante, el portu de la panadería, el italiano el de la pizzería, el chino del abasto, el árabe de la mueblería, la santera brasileña, el Ing. Gringo que trabajaba en PDVSA, los españoles de la charcutería, los argentinos de la carnicería. Casi todos mis amigos de la adolescencia, vecinos y compañeros de trabajo, son descendientes de extranjeros, europeos, norteamericanos, mexicanos, centro americanos, sur americanos, del Caribe, asiáticos, etc. 
Gracias a esa mezcla de razas tan variada es que éramos famosos por nuestras hermosas mujeres y sobre todo por nuestras riquezas.


Venezuela siempre le tendió la mano a los extranjeros de todo el planeta, era una tierra de llena de oportunidades para todo aquel que quisiera trabajar.

Yo no tuve la misma suerte hace 13 años cuando me tocó emigrar por mi seguridad a otro país latino. En los últimos 15 años esos inmigrantes multirraciales que les contaba, se han visto forzados  al igual que yo, a salvar lo que les quedaba  y decir “patitas para que te tengo”,  han naturalizando a sus hijos y nietos para llevarlos con ellos.  

Muchos de esos inmigrantes simplemente ya no se acuerdan lo muchos que Venezuela hizo por ellos, 
se hacen a oídos sordos ante lo que ocurre allá, quizás ni les importe que sus hermanos sufran. 
Y mucho menos les importa a los gobernantes de ciertos países latinos que han estado desangrado  a Venezuela durante el chavismo - madurismo, todos sabemos quienes son.


Pero para quienes tenemos presente que Venezuela nos lo dio todo,
 la lloramos como a una madre enferma.

Lamentablemente ninguno de nosotros es un poderoso representante en las Naciones Unidas, ni el Presidente de la OEA, así que solo nos queda bombardear con todo, las redes sociales y los medios locales para difundir lo que ocurre allá.

Aún así,  apenas hemos logrado que 3 o 4 países le manifiesten su apoyo contundente, aunque valga decir que gracias a nuestros esfuerzos, en el extranjero existen congresistas (En España, Chile) que siguen luchando para que la voz de los venezolanos se escuche en sus parlamentos y les envíen ayuda.


No obstante, siento rabia, dolor y decepción cuando pienso en la indolencia ante el dolor ajeno, que bajo ha caído el ser humano. 

Es increíble que líderes políticos antepongan sus intereses personales y las relaciones comerciales  bilaterales, sobre el sufrimiento de un pueblo al que se le están violentando todos sus derechos humanos, simplemente me destroza el corazón.

Esta experiencia me hace reflexionar, ¿Fuimos demasiado ingenuos, al pensar que todas las oportunidades que Venezuela le dio a otros extranjeros serían  retribuidas?, ¿Será que estoy muy vieja y la gente con principios y amor al prójimo ya no existen?, ¿Será que los políticos justos se extinguieron? 


Si conocen a algún extranjero que haya vivido en Venezuela por favor compartan ésta información, quizás tengamos suerte y llegue a manos de una persona influyente con corazón que haga llegar nuestro grito #S.O.S. Venezuela.
Créanme vale la pena apoyar a ésta gente tan linda.

Deleinma Trosca Trosca.
@deleinmat

miércoles, 12 de marzo de 2014

10 claves para sobrevivir psicológicamente a la crisis que atraviesa Venezuela.


Dadas las circunstancias actuales, muchos venezolanos
 pueden estar experimentando una tristeza profunda, ansiedad e inclusive depresión.


En el caso de la depresión por estrés, te sentirás agotado (a), sin ánimos, con insomnio crónico, con ganas de llorar (sin hacerlo), irritable, con desajuste en los hábitos alimenticios, con fatiga, dolor muscular, y un deseo de echarse a morir. En la depresión ya no quedan lágrimas, la persona se ve mas bien aislada, tiene un inmenso deseo de querer desconectarse del planeta, arrancarse la cabeza y el corazón y meterlos en un congelador para no sentir, ni pensar.

Tips en caso de depresión:

Debes hacer un esfuerzo por descansar respetando tus tiempos de comida e hidratándote muy bien, luego de 3 días, debes retomar tu ciclo de actividades normales. Despiértate temprano y sobre todas las cosas manten tu mente ocupada preferiblemente lejos del tema de Venezuela, por lo menos hasta controlar tus niveles de ansiedad y tus nervios. 

Si luego de tomarte ese descanso prudencial, los síntomas persisten y no sientes deseos de salir de la cama, no quieres hablar con nadie, no comes, comes en exceso, o si persisten otros síntomas (en especial el aislamiento) puede que tengas un desequilibrio químico u hormonal, y va a ser necesario que consultes a un especialista (psicólogo o psiquiatra), es muy probable que necesites medicamentos. Esto puede estarle ocurriendo a un familiar o amigo tuyo por lo general las personas deprimidas no notan que lo están, es tu deber echarles una mano. Una crisis depresiva puede llevar a cualquiera a la muerte.



La ansiedad por su parte, es el estrés que produce el temor hacía el futuro, el estado de alerta constante ante lo que pueda suceder sea malo o bueno.

La tristeza profunda se asemeja al dolor despuésde la muerte de un ser querido, cuando hablamos de la patria, y se tiene un sentimiento de arraigo, el dolor puede ser similar al de perder un miembro, se sufre el dolor ajeno con cada venezolano caído. Se caracteriza por sentir deseos de llorar con mucha frecuencia (hipersensibilidad).

La tristeza se distingue de la depresión porque no presentarás síntomas físicos como el insomnio crónico y el deseo de aislamiento etc, pero ésta mezclada con ansiedad por tiempo prolongado, podría transformarse en depresión así que debes estar atento(a).

La situación que ha atravesado Venezuela en el último mes 12/02/14 al 12/03/14 han sido realmente extenuante para todos, lo único que sabemos hoy, es que nadie tiene claro el panorama de mañana, no sabemos con certeza que pasará o cuando terminará, si es que termina, lo que nos genera unos niveles de éstres e incertidumbre enormes a todos los venezolanos.



Claves para combatir la ansiedad y la tristeza durante ésta crisis.

1.-  Busca en tu interior, en tu yo espiritual, que por más oscura que veas la noche, visualices el amanecer y tengas fe en un porvenir mejor, involucrate con la causa, si lo que deseas es liberar a tu país de la tirania ve y hazlo, guarimbea. Participar de alguna forma te dará paz interior.

2.- Lucha si está en tus capacidades hacerlo, ayuda de cualquier forma, graba, fotografía, difunde la información, envía insumos, solicita ayuda extranjera, ora, haz bombas molotov, envía cartas, organiza planes de contingencia concienzudamente con tus vecinos de confianza, no te quedes consumiéndote ante la pantalla de tu TV o de la compu en las redes sociales, no permitas que los mensajes nefastos te consuman y te aterroricen. 

3.- Tú y sólo tú puedes dominar tus pensamientos y por ende tus sentimientos. NADIE MÁS!

4.- En tu poder está decidir si te sientes, triste, derrotado, u orgulloso, valiente, esperanzado, 
esa será siempre tu elección, y será una elección que tendrás que tomar a diario y quizás varias veces al día.

5.- Depura tu alma de cualquier flagelo de odio, malos deseos, rencor, límpiate, envía y recibe buenas vibras, eso es fundamental para sanar tu alma y sentirte mejor. Esta es la vía de la sanación espiritual.

6.-  Si sientes ira, desahógala de la manera que mejor te parezca, haz una enorme pancarta, grita, insulta, llora, golpea, ... preferiblemente una almohada. Pero si tienes realmente que golpear a un hermano que sea en defensa propia.

7.- Cuando una noticia te afecte mucho o alguien te logre sacar de tus casillas, tomate un break, un receso de una hora, yo me desconecto del tema al 100%. No soy de acero, ni tú tampoco!

8.- Cualquier cosa que te sirva para despejarte, es válida si funciona para ti. Leer un libro, fumar, tomarte algo, (nada de excesos obvio) ver una película, un baño de agua caliente, un masaje. Por supuesto, hacer ejercicios, yoga, metitación, practicar un mantra, aromaterapia, lo que sea bueno para ti.

9.- Lo que si es muy dañino es tragarse todo esa rabia o las lágrimas, tienes que dejar fluir lo que te agobia o terminarás por enfermarte de colitis nerviosa, migrañas, etc, etc.

10.- Mantenganse unidos, en familia, entre amigos, en chats privados, por teléfono, hoy más que nunca nos necesitamos unos a otros.

RECUERDA: Como todo buen guerrero (a) no te olvides de descansar, toma tus tiempos de esparcimiento, no solo son necesarios sino obligatorios, alguien que no ha dormido, comido, ni ha recargado pilas con el cariño de sus seres amados, sus mascotas o simplemente estando en un lugar tranquilo para desconectarse un rato, no puede seguir en pie de guerra por mucho tiempo. 

Sólo se trata de tomar fuerzas, descansar, respirar profundo y salir pa lante otra vez, no estás tirando la toalla, serás tú mismo pero reloaded (recargado) ;)

Por último pero no menos importante, NO SE OLVIDEN DE LOS NIÑOS, para ellos es mucho más difícil comprender toda esta realidad, son mas suceptibles y vulnerables que los adultos, no los aislen, dénles información involúcrenlos. No los lleven a las marchas pero dejenlos colaborar con algo que ustedes puedan llevar en su representación, un dibujo esperanzador por ejemplo. Suena trillado pero ellos son nuestra generación de relevo y hay que criarlos con alma de seres libres y soñadores.

Mis queridos y queridas paisanas con organización, valor y con el favor de Dios 
Esto También Pasará, 
Los buenos somos mayoría. Amen y así sea!


Deleinma Trosca Rosmo.
@deleinmat
Fotos tomadas de Google.Imagenes.com

martes, 4 de marzo de 2014

Sufriendo a Venezuela desde el extranjero.


Sufriendo a Venezuela desde el extranjero.

Hace poco leí en el muro de un “amigo” que no le permitía a ningún venezolano que estuviera en el extranjero llamarle Vago o Cobarde,  por no salir a pelear por su país. Lo cierto es, que mientras el postea lo mucho que se divierte leyendo un libro otros luchamos a nuestra manera.

Para muchos como él, los que tomamos la decisión emigrar, somos una especie de traidores, pero la verdad es que la mayoría de la sobreviviente clase media, está deseando o estudiando la posibilidad de irse del país.

Los que están allá, se quejan de lo mucho que sufren, y dan por hecho que los que nosotros no lo comprendemos porque nos estamos comiéndonos la papa pelada, pero no es así. Como lo comenté en otra entrada de éste blog emigrar es DURO.

No porque vivamos en un país extranjero donde hay seguridad y alimentos significa, que puedes disfrutarlos a sabiendas de que tus familiares y amigos la están pasando mal. 

Claro que hay gente indiferente que no les importa como estén, y los tienen allá son sus propios vecinos y sus gobernantes. Los vecinos que se cruzan de brazos y el gobierno que te quiere aguevoneado.

Los que vivimos en el extranjero nos enfermamos de estrés, sufrimos de ansiedad y depresión, hemos pasado semanas enteras con insomnio, quizás más que los que están allá, porque los que viven esa realidad están acostumbrados por feo que suene, pero los que estamos afuera tenemos otra perspectiva y sabemos que la tendencia a la escasez y a la violencia empeorará, cosa que algunos parece que no entienden aún.

Cada vez que hay una marcha, los que estamos afuera rezamos hasta lo que no sabemos para que no haya más detenidos, heridos y muertos, si sabemos de un familiar o amigo participando en una de ellas, sufres horas de angustia hasta que confirmar que están a salvo en sus casas y te retuerces de rabia deseando estar allá lanzando bombas molotov.
Te la pasas con temor de recibir en cualquier momento una noticia nefasta en tu celular.

Desde el extranjero no solo somos observadores, somos voceros de las terribles cosas que ocurren, y canalizamos nuestra impotencia organizándonos para pedir apoyo internacional y manifestándonos en las calles como se ha visto alrededor de todo el planeta. #SOSVenezuela.

Nos hemos convertido en reporteros ante las cámaras del mundo entero, y hemos hecho llegar por medio de redes sociales y medios de comunicación libres la verdad sobre lo que ocurre en nuestro país, hemos elevado una plegaria, solicitando paz para nuestra tierra  ante un Premio Nobel de la Paz como Don Oscar Arias,  firmando peticiones a la OEA, ONU, El Vaticano, yo misma he firmado varias peticiones de puño y letra.

Estamos lejos pero no distantes. Estamos más cerca que nunca.
@Deleinmat

Deleinma Trosca.