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jueves, 5 de marzo de 2015

Una vida resiliente, cómo salir adelante en la adversidad.


Espero que esta historia te sirva de motivación.


Me casé virgen, tenía 20 años, mi esposo me violó durante la luna de miel,  las agresiones violentas se repitieron cada mes, durante 3 años, me contagió una enfermedad venérea y la última vez que me agredió físicamente lo hizo por 8 horas seguidas, sobreviví de milagro. Logré escaparme de la casa al día siguiente, pero lo más grave fue que durante esos años me quiso convencer de que yo estaba loca, que yo inventaba sus agresiones, yo debía ver y tocar mis moretones para convencerme a mí misma de que eran reales, casi me trastorna.

A los 21 años le di un hijo, durante el embarazo no dejó de agredirme, a horas de haber dado a luz me agredió en la clínica, pocos días después, me desgarró rompió la sutura vaginal, cuando me obligó a tener relaciones sexuales con él. Para colmo, en plena cuarentena desahuciaron a mi madre, mientras yo luchaba con una terrible infección en mis genitales, así sufrí la primera de tres depresiones post parto (una con cada hijo).

6 meses después ella murió abruptamente de un paro respiratorio, había pasado un año enferma, sufrió muchísimo, se complicó con mil cosas, ninguno de nosotros estaba preparado para su muerte solo tenía 44 años.
El divorcio no me liberó de mi agresor, durante 9 años seguí siendo acosada por mi ex esposo, hizo cosas como; cortar los frenos de mi carro, soltarle las tuercas a las llantas, intentar arrollarme con su auto, me acosaba constantemente, controlaba mis horas de llegada a la escuela del niño, se valió del régimen de visitas para verme y fastidiarme cada semana de cada año, eso sin contar la mala reputación que me creó con todo el que me conociera.

Tuvimos un total de 13 incursiones legales entre el divorcio y las múltiples demandas que él intentó para quitarme la custodia de nuestro hijo. 

4 años después del divorcio comencé otra relación que al principio parecía bonita, pero el muchacho tenía dependencia al alcohol y a las drogas. Traté de ayudarlo, no funcionó, y cuando quise dejarlo se volvió un hombre celoso y violento, casi me mata en dos ocasiones, primero trató de arrojarme por un guindo, y en otra me puso un revolver en la cabeza, en ambas salí ilesa, pero él decía que me prefería muerta que sin él, así que debí esconderme un par de meses, cambiar números de teléfono etc.

Con tanto estrés a la vuelta de unos años (tenía unos 26) me puse mal de los nervios después de eso y empecé a ir donde una psiquiatra, no lograba dormir a veces podía pasar días despierta, una vez logré estar 36 horas sin dormir. Podía pegarme la fiesta sin dormir día y noche y estaba enérgica, acelerada, y después caía en estados depresivos de días, donde no quería ver a nadie, también presenté trastornos de la alimentación, bulimia. Fue cuando me recetaron Prozac.  

Durante los 6 meses que tomé el Prozac, contra todo pronóstico me embaracé de mi nueva pareja, cuando vimos el ultrasonido encontraron el feto acéfalo, el médico se lo atribuyó al consumo de la fluoxetina, por lo que realizó un aborto terapéutico, increíblemente a los 40 días quedé embarazada nuevamente, en un único acto sexual, aún sangrando y con preservativos. Inmediatamente practicaron un segundo legrado (aborto) en menos de tres meses. Eso terminó por destruir esa relación.

A los 28 años me vi forzada a separarme de mi hijo ha sido una de la experiencia más dolorosa de mi vida, y es un dolor que ha permanecido durante los últimos 12 años. Una verdadera cruz.
1 año después, a mis 30 años, ya yo vivía en otro país y cometí la estupidez de quedarme sola en un bar, me topé a un conocido y sus amigos, creí que siendo una mujer madura nada me pasaría, pero adulteraron la bebida, fui violada por al menos por 2 tipos. No quiero dar más detalles al respecto. Nunca me atreví a denunciarlos por sentirme culpable por haber ido sola.

Meses después de esa agresión y antes de mis 31 años, conocí a un hombre encantador, soltero y buen partido, decidí que la vida continuaba aún así le llevó 6 meses convencerme de salir con él, al poco tiempo me enamoré perdidamente, en resumen puedo decirles que al poco tiempo ya estábamos planeando casarnos, fue un romance flash, me embaracé muy pronto yo realmente deseaba tener otro bebé con locura.

Me mudé con él a Estados Unidos enamorada y completamente engañada, todo lo que conocía de él resultó ser falso, todo era mentira, el no era soltero ni acomodado, Era un seudo mormón con varias mujeres que le aportaban a él, un vividor, sin dinero, divorciado varias veces, tenía al menos 2 hijos abandonados, pensiones alimentarias, antecedentes penales por agresión, era controlador, agresivo, posesivo y solo se había acercado a mí por interés.

Su identidad era falsa, su edad, su origen, sus títulos, y él estaba en riesgo conmigo porque lo había descubierto. A la semana 37 de embarazo me tendió una trampa, me llevó a la frontera mexicana y me abandonó allá, en Ciudad Juárez.

Yo debía ir a la frontera para renovar mi permiso de turista, él solo debía representarme como su mujer y se negó, por supuesto me negaron la entrada de vuelta a U. S, y él simplemente me dejó ahí. Todos coinciden en que eso fue planificado por él. Años después, lo admitió.
Logré viajar sin dinero hasta otro país, me tomó 4 días, ahí nació la bebita, pero no teníamos ni que ponernos, mucha gente nos ayudó, llegué a pasar hambre en un par de ocasiones y me levanté.

Cuando la niña tenía 4 años apareció el progenitor, no solo exigiendo derechos sobre la niña, también pretendía usar la nacionalidad de su hija biológica para erogarse derechos como si ella le perteneciera, y así conseguir evadir sus compromisos en U. S. Me negué obviamente, y por ello me demandó, aunque él no pudo salirse con la suya.

El año pasado, hace unos meses el sujeto estuvo llamando y pidiendo una "oportunidad" la cual se le negó. Descubrimos en Internet que años después de abandonarnos, él había realizado una gran estafa por lo que un tribunal lo condenó a pagar un millón de dólares, y además tiene una orden de arresto. No deseamos tener a ese delincuente cerca.
En resumen puedo agregar que es casi imposible para mi contabilizar las pérdidas físicas que he experimentado en mi vida en estos cuarenta y tantos.., conozco tantos difuntos como un funerario. En los últimos años han fallecido, tantos familiares y amigos que no los he contado porque me parece bizarro. Y porque tiendo a olvidar las cosas malas o al menos trato de no pensar en ellas.

En el plano emocional también he perdido a mucha gente que quise otras parejas que no vale la pena mencionar, y gente que creí amiga, que pensaba que me amaba, inclusive familiares muy cercanos que me defraudaron.

No voy gastar tiempo en contarles anécdotas de accidentes de tránsito, ni las tantas cosas materiales que he perdido. Mi vida siempre se caracterizó por situaciones atípicas. Como una montaña rusa tantas cosas malas como buenas. 
Siempre me ha servido de consuelo saber que al menos aburrida, NO ha sido, ja, ja, ja!
A los 38 ya había encontrado por fin al hombre de mi vida, Dios me compensó, es un excelente padre y compañero, reconoció a la niña como suya, nos ha brindado apoyo y protección durante 5 hermosos años. Y aunque nos casamos y hemos sido muy felices como pareja y familia también hemos superado juntos una gran cantidad de inconvenientes de todo tipo, entre ellos más defunciones, problemas  económicos, de salud en la familia y la llegada de nuestro hijo con necesidades especiales. Aunque al poco tiempo descubrimos con respecto al bebé, que él es nuestra más grande bendición.

Recientemente, mi hijo mayor y yo tuvimos una conversación nada grata sobre su padre, la cual terminó por distanciarnos casi por completo desde hace unos meses, sólo el tiempo dirá si lo recuperaré o no, esto es sólo una prueba más, pero de momento mi vida no puede seguir girando entorno al dolor, ni al pasado, gracias a eso y a un desajuste con los medicamentos, he pasado casi tres meses sumida en una depresión, pero debo seguir adelante. No es sencillo, pero mis otros dos hijos y esposo me necesitan física y mentalmente sana. 

Los psicólogos siempre se asombran de mi increíble resiliencia, sólo yo sé lo duro que ha sido levantarme una y otra vez, aún así tengo estos episodios depresivos, pesadillas, y sufro de hipervigilancia, alteraciones del sueño y malos hábitos alimenticios, aunque trato de controlar mi desequilibrio químico con medicamentos. Gracias a Dios cuento con mucho apoyo y grandes razones para salir adelante, ellos son mi fuerza.
Debes saber que durante todos estos años de lucha por mantenerme cuerda, he logrado sacar tres títulos universitarios, he aprendido varios oficios, creé mi propia empresa, y en el presente colaboro con distintas causas como ésta, ayudando mediante éste blog a otros que sufren de depresión y pasan momentos difíciles a levantarse. Mantener la mente ocupada es la mejor medicina.

Pero lo más importante es que nada, ni nadie ha impedido que deje de tener esperanza y fe en un futuro mejor, y esa fe es la que me ha permitido levantarme una y otra vez y ver que es cierto... Si se puede!

Cuando mas oscura está la noche, es justo cuando está a punto de amanecer.

Después de todo creo que todos merecemos una vida tranquila y feliz. 
Yo lucho, y lucharé por esa merecida felicidad cada día.

Espero que mi vida te sirva de ejemplo.
Atte.- Deleinma Troska



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